Levanto y la vista y te veo, tus ojos atrayentes, tu sonrisa traviesa, una invitación a lo que no tiene palabras pero que conocemos, tan bien como nuestros propios deseos
Si, deseos, te deseo, me deseas, te vistes seductoramente con el único propósito, de que no pueda resistirme a ti, a tu cuerpo, a tus maneras, a tus movimientos…
Demasiada estrategia guapa, pues sabes que apenas inclines la cabeza yo tomare el control, te Hare presa de mi cuerpo, y lo sabes, no soy ningún cazador, fuiste tu la que me convierto en presa, y me sedes el control para que complazca mi deseo, para que devele tu cuerpo, y satisfaga tu alma…
Pero aun no te toco, al menos nos con mis manos, solo me detengo y te observo en la distancia, no tengo prisa, hace mucho que eres mía, aunque yo no lo supiera, hace mucho que mi corazón se enamoro de ti, aunque te mire con indiferencia, como si no me importaras, pero sabes que no es así, tu sonrisa complacida me lo dice…
El tiempo pasa hace mucho que te estoy descubriendo y te sigo mirando como si fuera la primera vez, en este juegos de pasiones y atracciones, no importa el resultado, sola mantenerse en la partida y nadie podría imaginar lo mucho que llevamos jugando…
yo con mi sombrero leyendo el periódico en mi banca de todos los días simulando que no haz cruzado por mi vista, tu del otro lado de la habitación sirviéndole café a aquellos clientes inmerecedores de tu atención a los que te vez obligada a atender.
Pero sabes que te espero, sabes que te amo, sabes que vengo por ti, por que es un día especial, porque hoy no es como cualquiera, no deseo llegar a casa y tenerte entre mis sábanas, bueno no aun, hoy quiero llevarte a conocer el mundo, quiero celebrar la alegría y el amor, quiero decirte que te amo, con mis palabras, con mis ojos, como tu lo haces todos los días
Quero ver tu sonrisa solo para ver que estas feliz, que yo te hago feliz, por que tu me lo haces a mi, hoy me entrego pero no es un riesgo tengo la certeza que me recibirás, por que este juego, mi querida compañera de partida es la vida que hemos disfrutado, y seguiremos viviendo, por que te pertenezco como tu me perteneces a mi …
Tantas palabras impronunciadas porque no hay necesidad de ellas, vivimos en un mundo donde no existe nada mas, y las apariencias nos valen menos que nada, actuamos solo por lo que queremos, porque lo queremos.
Bajo la vista, miro mi reloj por debajo del periódico, aun quedan veinte minutos para que acabe tu turno, creo que te pediré un café mientras es pero por ti, solo para ver tu figura dirigirse a si a mi con esa expresión de que yo soy diferente a todo lo demás.

Imagen que una vez cruzo mi mente cuando te mire por primera vez y se convirtió en el único escrito de mis cuadernos, hoy dibujada en un trozo de boleta de aquel café que me serviste mientras te esperaba.