miércoles, 17 de agosto de 2011

Misteriosa realidad - capitulo 2

La graduación fue un evento tan lento y tedioso como se podría imaginar, plagado de actos nostálgicos que emocionaban a los estudiantes hasta las lagrimas, pero que para Elizabeth carecían por completo de sentido, después de todo, en estos tres meses apenas había tenido tiempo de socializar, ni hablar de generar recuerdos que le dieran importancia a este suceso.

- Del toro Campusano Elizabeth – El sonido retumbo entre las paredes, Elizabeth se puso de pie y se dirigió a recibir su diploma. Desde lo alto del escenario no le resulto difícil encontrar a su familia, puesto que su padre un hombre corpulento de al menos un metro con ochenta centímetros de estatura y que no perdía su porte altivo atreves de los años, se encontraba ubicándose en su asiento, resultaba evidente que acaba de llegar. Elizabeth estaba tan acostumbrada a este tipo de descuidos que no le importo en lo mas mínimo el retraso de su padre. A su lado pudo distinguir a Leticia con un sobrio vestido gris y a la pequeña Constanza que vestía un abultado vestido blanco con lazos de tono rosa pálido, Elizabeth les dirigió una sonrisa y volvió a su puesto con el diploma en sus manos.

La entrega de diplomas y premios resulto más larga de lo que esperaba y al terminar Elizabeth solo quería volver a su casa a descansar, lamentablemente debía cambiarse de ropa e ir a la fiesta. Su padre jamás le perdonaría el perdérsela. La fiesta para el resultaba infinitamente más importante que la misma graduación puesto que era la última instancia para generar contactos que podrían ser de vital importancia para el futuro, después de todo ese era el motivo porque su padre no había escatimado esfuerzos para que ingresare precisamente a ese colegio por sobre cualquier otro, la descendencia de los empresarios emergentes estudiaba en el “illusions real school”. En el futuro las alianzas que surgieran esta noche podrían significar el avance o el retroceso de la compañía, ciertamente su padre tenía una gran visión de futuro y eso era precisamente lo que lo había llevado tan lejos en el mundo empresarial.


- “La información es más valiosa que el dinero” – murmuro inconscientemente el lema de su padre

- ¿Qué dijiste Eli? – pregunto el cochero

- No seas irrespetuoso Art, si me padre te escucha te reprenderá – Arthur el cochero era mayor que ella por más de quince años pero Elizabeth lo conocía desde los nueve años y siempre habían sido buenos amigos.

***

A las once de las noche Elizabeth volvía a descender del vehículo, esta vez frente al edificio antiguo del “illusions real school”. Esta era una construcción inmensa de mediados del siglo XVII, muy amplia, con enormes ventanales en el primer piso y simétricas ventanas más pequeñas en el segundo. Durante sus inicios este edificio había constituido todo el colegio, incluyendo las habitaciones donde dormían los estudiantes cuando este era internado, múltiples salas de clases, grandes salones y todo lo necesario para brindar la mejor educación del país o mejor dicho la única en ese momento. Elizabeth había entrado un par de veces a ese edificio para usar los laboratorios que aun eran funcionales, o para ver alguna exposición cuando la construcción se utilizaba como museo. Sin embargo hoy el edificio lucia radicalmente distinto, los elegantes farolitos que guiaban el camino hacia la entrada más el intenso brillo que se colaba entre las cortinas por las ventanas rejuvenecían el edificio aun desde el exterior.

Elizabeth se despidió de su amigo y entro al edificio, desde el interior el cambio era aun más impresionante, el edificio parecía más un elegante hotel que un antiguo edifico escolar. Al cruzar el dintel de la puerta se quito el abrigo desvelando su simple pero elegante vestido blanco y se dirigió al salón, no tardo en encontrar a sus compañeros, todas las chicas vestidas de blanco, todos los chicos vestidos con elegantes trajes negros tal como decía la tradición. Los alumnos usaban esa uniformacion cromática desde los inicios del illusions real school”, en un comienzo porque una vez que se salía del colegio lo propio era contraer matrimonio y este era el evento donde más parejas se formaban, así que los adultos de la época vestían de gala sus jóvenes para encaminarlos a su futuro, permitiéndoles imaginar cómo sería casarse con su pareja de baile. Con el paso del tiempo y la llegada de la modernidad el matrimonio se fue desligando del evento y se convirtió en la ocasión para que los jóvenes perdieran la virginidad, de hecho las habitaciones superiores estaban siempre preparadas por si lo ameritaba la ocasión, así que se mantuvo la tradición vistiendo a las chicas de blanco para que los muchachos tuvieran siempre presente su pureza y se vestía a estos últimos de negro para que las jóvenes insulsas recordaran que en sus acompañantes siempre había algo de oscuridad por lo que dentro de lo prudente no debían ceder a sus ofrecimientos o elegir cuidadosamente al muchacho indicado, para una ocasión especial. Hoy en día los chicos vestían así simplemente porque sus padres se lo exigían, puesto que nadie quería que las otras familias los acusaran de romper una tan antigua tradición.

Elizabeth pensaba en esto al observar a sus compañeros bailando y se sonreía al recordar las palabras de Art antes de bajar del auto.


- Toma – le había dicho mientras le entregaba un par de preservativos sexuales – y no te metas con cualquier pelafustán, mira que se bien lo que ocurre en estas fiestas – agrego al ver la mirada divertida de la joven, el gesto en si mismo le causaba gracia, era difícil pensar que alguien fuera tan inocente como para creer que alguien de ese colegio llegara a la graduación sin haber tenido relaciones sexuales, además personalmente ella sentía una mayor atracción por las chicas que por los muchachos.

- Eh Eli, aquí – la llamo una voz que la saco de sus cavilaciones, era el grupo de chicas con las que solía pasar el tiempo, un conjunto de de alrededor de seis personas que gozaban de su simpatía a pesar de no saber casi nada de ella.



10 comentarios:

❝ ☆¸.•*ηaηa*`•.¸☆ ❞ dijo...

Aww, en serio!? Es la parte que más me ha costado, quiero esos huesitos de cadera jajaja. Me gusta como tienes la habilidad de terminar los capítulos bien, para mí, siempre ha sido lo más difícil de una obra, cómo empezarla y cómo terminarla, no seeee, el desenlace se va dando más fácil. :3

KoReTa dijo...

es realmente agradable que de cierta forma te gusten mis poemas la mayoria los escribo con mucho sentimiento
gracias

Ms. Davis dijo...

gracias por el cumplido nana n.n


y koreta, si me gustan tus poemas, lo q es raro xq la poesia en si no me atrae mucho XD

Carcel a los Recuerdos. dijo...

un beso, ame la foto

❝ ☆¸.•*ηaηa*`•.¸☆ ❞ dijo...

En realidad deseara que fuera menos movida xD Ahh, es buena idea, los dejas algo en suspenso. He leído autores que cierran totalmente el capítulo, otros que pareciera que el siguiente capítulo es el mismo y jamás se cerró, pero en mi opinión, me gustan más los que dejan en suspenso, ni mucho, ni poco. =D Besitos

KoReTa dijo...

nodejes de escribirme por fa me encanta tener comentarios tuyos :)

KoReTa dijo...

claro me encantaria saber mas de ti, .. no no te preocupes hazme ver mis errores, no me molesta =)

Ms. Davis dijo...

=)

KoReTa dijo...

tienes razon veeme ahora , escribo por que los sentimientos no me dan a basto y lo peor que el tipo ese regreso nada mas para hacerme sentir peor de mal :(

KoReTa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.