Medio día en la tierra y media
noche en el infierno, el viento soplaba
de sur a norte como una exhalación de la tierra, manifestando la vida
del mundo y recordándole a Trok lo insignificante de su existencia. Ahí frente
a las ruinas plagadas de recuerdos la joven sentía el polvo bailando sobre sus
botines y el sol en su nunca, observaba las ruinas intentando mantener su mente
en el presente.
-
Todo
parece estar exactamente igual – Exclamó una voz masculina que la sobresalto.
Al voltearse encontró a un joven de contextura media con el cabello
claro y desordenado que coordinaba perfectamente con unos chispeantes ojos
celeste, tardo unos instantes en
reconocerlo, después de todo ya había pasado demasiado tiempo.
-
Eran
ruinas hace 4 años y siguen siendo ruinas ahora, por eso se ve igual – respondió
con un dejo de molestia.
-
No,
antes solo estaban abandonadas, pero las paredes se tiñeron de negro cundo
estuvimos aquí
-
No
sabía que le prestabas tanta atención a los detalles Bert
-
Siendo
honestos no creo que sepas nada de mi
-
Supongo
que tienes razón
Silencio, que complejo resultaba entablar conversación
con alguien que te ha visto como no te ha vito nadie, pero que al mismo tiempo
no sabe nada de ti, ante ello solo queda el silencio que no deja de ser incómodo.
-
Es
raro encontrarte aquí, aunque supongo que es el único lugar donde podríamos
encontrarnos – Comentó Bert clavando la mirada en una pared que amenazaba con
derrumbarse al menor soplido del viento
-
Es
la primera vez que vengo desde, bueno tu sabes
-
Entiendo
-
¿tú
vienes seguido?
-
La
verdad no, también es la primera vez que vengo, ósea he pensado en venir muchas
veces, lo medito y finalmente decanto,
pero esta vez sentí que tenía que venir.
Nuevamente silencio
-
Bueno
si quieren saberlo yo vengo seguido - gritó una voz desde lo alto de una
construcción
Tanto Trok como Bert alzaron al
vista buscando la fuente de las palabras pero debido a la brillo del sol solo
fueron capaz de ver una sombra
-
¿Cehite,
eres tú? - Gritó Bert, al tiempo que se daba cuenta lo
extraño que sonaba ese nombre en sus labios, hace mucho no lo pronunciaba.
-
Sí,
esperen bajó enseguida - respondió la
voz
El joven bajo precipitadamente
con una elegante agilidad inesperada para cualquier citadino, aunque mirándolo
con detenimiento Cehite era lo menos parecido a un citadino que se podía
encontrar en esos parajes.
-
Esto
si que es una novedad – Comentó Bert al tenerlo frente a sus ojos – pensé que
tras lo ocurrido habrías dejado la
ciudad y te habrías instalado en alguna playa a practicar Surf
-
Esa
era la idea, lo intente durante un año, pero tuve que regresar, no me sentía a
gusto, supongo que después de todo el surf no es lo mio
-
Siendo
honesto no parecías un surfista, al menso no en ese momento
Trok los observaba
en silencio sin prestar mucha atención a su conversación, era evidente que
Cehite había cambiado mucho, nada quedaba de aquel escolar callado con odio en
su mirada y movimientos agresivos. La banda negra había desaparecido de su
brazo izquierdo, se había dejado crecer el cabello hasta los hombros, esta bronceado
y sus movimientos eran mas relajados, sin embargo aun era posible ver entre sus
gestos el régimen estricto de una educación militar. En conjunto de haberlo
visto por la calle le hubiera sido imposible reconocerlo, parecía otra persona.
-
No
entiendo que haces aquí – exclamó la joven interrumpiendo la conversación – tú
mas que cualquiera debiste quedarte lejos,
disfrutar la playa y olvidarte de
este lugar
Cehite la miro con molestia, de
haber sido otra persona no se hubiera molestado en responder, pero ver a Trok
le producía una singular nostalgia
-
Yo
creo que es mas extraño que ustedes
estén aquí, después de todo entre estas paredes yo me siento acompañados en
ellas se guarda el recuerdo de todo lo que alguna vez me ha importado
“ese si suena como Cehite” pensó
Trok al escucharlo, quizás no ha cambiado tanto, quizás ninguno lo ha hecho.
-
Chicos,
chicos tranquilos - exclamo Bert al notar como la tensión
aumentaba entre sus compañeros
-
No
te preocupes no vine a pelear – respondió Trok
-
¿Entonces
a que viniste? – Preguntó Cehite con tono resentido
-
No
lo sé, supongo que a asegurarme de que todo fue real, con el tiempo al
recordarlo llego a sentir que no fue mas que un sueño, o mejor dicho una
pesadilla.
Un silencio incomodo invadió el
ambiente
-
Hoy
se cumplen 4 años exactos desde ese día, y aun me parece extraño que el brillo
del amanecer sucediera a la muerte – exclamo Bert, sin tener muy claro si
hablaba para los demás o solo para si mismo
-
Vengan,
quiero mostrarles algo - pidió Cehite
mientras empezaba a caminar sin esperar respuesta
El joven los guio entre los
edificios, esquivando los callejones
obstruidos por escombros, era evidente que conocía el lugar, entro por
un edificio que se veía en
condiciones aceptables comparado
con los demás, los guio al 4 piso, y atravesó el espacio que debió ser una
pared, pero que había caído permitiendo el paso al tercer piso del edificio
continuo.
-
Disculpen
el camino, pero el primer piso quedo colapsado después de lo que paso y esta es
la única forma de entrar
Sus compañeros asintieron y
avanzaron sin hacer ningún comentario, estar en ese lugar se sentía como un
sinsentido de la vida, nada parecía extraño, precisamente porque entre esos
escombros nada parecía normal.
Al llegar al segundo edificio
Cehite los guio por los restos de una escalera hasta alcanzar la azotea, era
solo 5 pisos, pero aun así desde lo alto se podía ver todo el lugar, era un
edificio central, ligeramente mas alto que los demás. Al este podían verse las
montañas, y al oeste si se forzaba un poco la vista, se apreciaban algunos
edificios de la ciudad.
-
Se
puede ver todo desde aquí – exclamó Bert que fue el primero en reconocer el
lugar, después de todo había acompañado muchas veces a Jaiden, solo para
admirar la vista.
-
Si, en el fondo entre las ruinas siempre hay
algo que se puede admirar, a veces me siento mal, vengo aquí a mirar el
paisaje, y pienso que esto fue probablemente lo último que vio, Anti antes de
morir, de alguna forma eso me hace sentir mejor
- exclamó Cehite mientras se acercaba
a lo que quedaba del barandal,
Bert retrocedió sus pasos hasta
posicionarse junto a Trok, sentía que
debía deja a Cehite solo con sus recuerdos ahora que había logrado tener algo
de tranquilidad, pero no podía marcharse, después de haber estado tanto tiempo
sin volver ahora le resultaba particularmente difícil volver a marcharse.
Trok por su parte tenia una
visión muy distinta de todo, no podía ver el paisaje ante si, solo podía
observar a Cehite, parado solo, dándoles la espalda, apoyado en el barandal,
con la cabeza hacia arriba y los ojos cerrados disfrutando del viento. Había
pasado por tantas cosas, se había destruido asi mismo, se había convertido en
un vengador y se había enfrentado lo que
ninguno de los había presente se había atrevido a enfrentarse, aunque iba
contra su naturaleza pacífica y aunque había sido completamente derrotado, había
cumplido su misión, y por tanto ya no tenía
mayor motivo para vivir, pese a que estaba vivo. Ella es una mujer con los pies
bien firmes en la tierra y el es como el viento, a veces una suave brisa, pero
se convierte en un huracán si necesita serlo ¿Cómo no identificarse con él?
-
Pudiste
ser tú – susurro Bert mal interpretando el silencio de su compañera.
-
¿Qué?
– preguntó ella, sin entender el comentario
-
Pudiste
terminar igual que Anti, la policía dijo que fue un accidente, pero Cehite
tenía razón, siempre la tuvo, fue culpa de Jaiden.
Trok no puedo evitar estremecerse
al escuchar el nombre, ella misma no tenia el valor para pronunciarlo, decirlo
era como sentirlo de nuevo con ella, especialmente en ese lugar
-
El
mismo me lo confeso un día entre copas, se sentía mal al respecto pero no se
podía negar que era su culpa, y no es una percepción, él la empujo en un
arrebato.
-
Pensé
que era tu amigo – comento Trok sorprendida ante tal confesión
-
Lo
era, el mejor amigo que se podía tener, pero lo conocía lo bastante para saber
lo que era capaz de hacer, por eso lo
seguí aquella noche
-
Era
un demonio – respondió la joven con frialdad
-
No,
pero convivía con demasiados de ellos y era fácil confundirse, incluso yo lo hice
alguna vez, pero no era tan malo como todos piensan
-
No
te engañes – Intervino Cehite que había llegado al final de la conversación y había
comprendido al instante de quien hablaban – Puede que ahora el tiempo te haya
permitido olvidar las cosas, pero ese tipo era el mismo satanás encarnado,
manipulador, agresivo, peligroso, no sabía contener sus instintos ni sus
impulsos, tubo el destino mas adecuado
que podía tener, sé que el alma de Anti no hubiera podido descansar tranquila
si ese maldito siguiera por las calles.
Era extraño volver a mirar el
odio en los ojos de Cehite, ya no resplandecía con el brillo de antaño, pero aún
era evidente que quedaba lo suficiente
como para llevarlo a enfrentar cualquier
demonio
-
Tú
viniste a matarlo ¿verdad? – lo interrumpió Trok
-
Para
ser sincero no, quería matarlo, es cierto, pero no vine por eso, yo ya estaba
aquí ese día
-
¿De
verdad? Pensé que habías venido especialmente para acabar con él, ósea se lo
decías sierpe que lo veías - exclamo
Bert
-
Y
quise hacerlo muchas veces, de hecho fue exacto lo que pensé cuando lo vi acá
con Trok
-
Si,
no lo esperabas ¿Por qué estabas aquí? – pregunto la joven de pronto
-
En
aquella época venia mucho, desde que la policía des acordonó la zona tras la
muerte de Anti, venia siempre que podía, me escapaba del instituto y bebia solo, intentado saber que hacer con mi vida
-
Y
¿que paso ese día? – preguntó Trok
-
La
verdad yo mismo no lo se muy bien, recuerdo que
llevaba media botella de vodka, cuando los vi discutiendo desde el
edificio continuo, fue como verlo con Anti, solo pensaba en que tenia que
detenerlo y salvarte, era el único
camino, no se cómo empezó el fuego, pero estoy consciente que ya estaba en
llamas cuando ese desgraciado me noqueo y me dejo inconsciente, te debo la vida
Bert, cuando volví en mi mismo ya todo había terminado.
-
No
es nada, no podía dejarte en medio del
fuego
-
De
todas formas te lo agradezco
-
Tranqui
ya paso mucho tiempo de hecho, la verdad me sorprende de que este edificio siga
aun en pie – Agrego Bert intentando cambiar el tema
-
La
verdad se dañó mucho, pero si no se cayó con el incendio no creo que lo haga
con nada – respondió Cehite
-
Aun
así no me da confianza, deberíamos salir de aqui – exclamó Trok
-
Tienes
razón
-
Bajen
ustedes, yo quiero quedarme un rato mas
-
¿Seguro?
– preguntó Bert
-
Si,
tranquilo solo serán unos minutos.
